domingo, 4 de agosto de 2013













Michelle Aguilar Cortés. 

Después de la guerra fría el mundo se dividía en dos polos, a URSS y los EE.UU que siguen hasta el día de hoy. Lamentablemente en Chile fuimos repercutidos (influenciados) de forma negativa por EE.UU, nos hicieron creer que su vida era sublime (ideal) y que nosotros los latinoamericanos debíamos vivir así.


Esto se vio claramente cavilado (reflejado) en la década de los 80' donde casi no se cantaba en español, todos se vestían con ropa americana y no tener TV en la casa era casi una trangesión (delito), a causa de esto, el consumismo ya no era  una palabra desconocida.
Con la reforma económica instituida (fundada) en 1974 establecida por los "Chicago Boys" en conjunto con Augusto Pinochet llegaron las tarjetas de crédito, las deudas y la necesidad de querer lo que tenía el otro, por otro lado, ya entrando a los 90' y hasta el día de hoy gastamos más de lo que tenemos, dado que, según un estudio del I.N.E (instituto nacional de estadísticas) el 84%  de la población chilena gasta más dinero mensual que el de nuestro propio sueldo.
También nos irrumpen (invaden) las marcas electrónicas, las multitiendas, los locales de comida y muchos productos trazados (inventados) en el país norteamericanos que lo único que han provocado es "aumentar la economía del país", pero a costa del endeudamiento de la gente, el país crece, sin embargo, ¿subieron los sueldos?, ¿hay más trabajo?, la respuesta esta en el bolsillo de todos los empresarios que nos han "metido el dedo en la boca" todos estos años como si fuéramos sus títeres producto de nuestra inopia (ignorancia).

Para concluir, hemos declinado (caído) en la juerga (juego) del consumismo y por más que no queramos estamos estimados a seguir haciéndolo.